Habanera Divina

La habanera es un género musical originado en Cuba a finales del siglo XIX, con un ritmo lento de 60 pulsaciones por minuto y compás binario. Puede ser puramente instrumental, aunque lo habitual es que sea cantada. Es un género adaptado y usado por diferentes formaciones musicales como corales, bandas de música, tunas y rondallas.

El término habanera, se suele relacionar con Cuba y su capital, la Habana, pues fue donde dicho genero vió la luz. Sin embargo no hay datos suficientes para confirmar con claridad este punto. Esta es también la opinión del etnólogo y antropólogo cubano Fernando Ortiz. Según él, la verdadera historia de Cuba está cuajada de  intrincadísimas transculturaciones y esto hace muy difícil saber con precisión su origen cierto.

Desde que Cristóbal Colón llegara a la isla caribeña el 28 de octubre de 1492, han sido variadas las culturas que se han ido mezclando hasta hoy. Aborígenes de Cubanascan, españoles conquistadores y negros africanos de distintas etnias, con distintos idiomas han hecho que la cultura, el arte y también la música cubana fuera formándose con elementos de todos estos pueblos. Aun así, el Renacimiento español fue el que predominó: los negros “libertos” acabaron teniendo el oficio de músicos al estilo de las orquestas europeas de la época. Ya a partir del siglo XVIII en España se conocen géneros musicales “venidos de América”, de La Habana, como la chacona, la contradanza o la zarabanda. La contradanza o danza criolla, como dice un historiador radicado en Cuba, es ya una “verdadera especialidad cubana”.

Parece que la contradanza o también danza lenta es el origen inmediato de lo que hoy conocemos como habanera. Se comenzó a desarrollar en gran manera a partir del siglo XIX y presenta elementos del tango congo, de origen bantú mezclados con factores melódicos de procedencia hispánica.

El escritor Luis Racionero contó con palabras de indiano el nacimiento de la Habanera:

“Hace ya mucho tiempo, una hermosa criolla, cuyo rostro parecía tener la blancura marfilina de la azucena, sus ojos todo el resplandor del sol tropical, su mirada toda la dulzura armoniosa que produce el balanceo soñoliento de los verdes plumeros que coronan las altas palmeras, su talle la flexibilidad de los maizales ondulantes e inquietos al menor soplo de la brisa caliginosa enviada por el mar plateado y fosforescente, sus curvas todo el encanto de la línea graciosa y soberana; una hermosa criolla de hablar cadencioso y arrullador, de languideces seductoras, de corazón tierno y pasiones violentas, depositó el espléndido tesoro de su belleza en la hamaca indolente, y ante el tenue vaivén que le originaba el aire de su abanico, cerró los ojos, como si quisiera realizar un eclipse de sol, y lanzando una cascada de suspiros, quedó dormida profundamente. Aquellos suspiros fueron la primera habanera”.

Sin embargo, “habanera” son o han sido muchas cosas, de igual forma que  esta música también se la ha llamado de muchas maneraas, lo cual complica más la cosa ya que la habanera se la ha conocido como tango, danza americana, contradanza…

En todo caso los historiadores y musicólogos dicen  que esta contradanza criolla se bailaba mucho en Madrid a mediados del siglo XIX donde se la distinguía por el nombre de Habanera.

Así poco a poco, muchas contradanzas se ralentizaron y fueron  perdiendo elementos que les eran propios adquiriendo otros que suenan ya a lo que hoy conocemos como habanera. El 13 de noviembre de 1842 en el periódico cubano “La Prensa”, se publicó la que se considera la primera habanera: El amor en el baile.

Los continuos viajes de marineros y comerciantes en las tierras antillanas han hecho que este género se haya convertido en el primero que ganara desde Cuba, resonancia internacional.

Ahora bien, la habanera que hoy conocemos es fruto, sobre todo de autores no cubanos, que fueron los que desarrollaron este bello estilo musical, en especial el vasco Sebastián Iradier, autor de la famosa “La Paloma” (Cuando salí de la Habana, válgame Dios…), considerada por algunos también como la primera habanera, ya que “El amor en el baile” es de autor anónimo y aún la consideran como de transición.

Dentro de la rica variedad de canciones amatorias que posee el folklore español, la habanera es una de las más finas joyas. Su aire lento, en un ritmo de continuo balanceo, y sus exóticas letras llenas de encanto y de nostalgia parecen queremos transportar a una lejana travesía hacia un puerto de mar, donde el recuerdo de los seres queridos, dejados al otro lado de un inmenso océano, son evocados con la pasión y dulzura de los marinos enamorados.

La danza habanera es fundamentalmente un canto romántico de amores y desamores, pero la contemporánea guerra de Independencia (a finales del siglo XIX), le dio un carácter patriótico, reivindicativo por ambos lados: los marinos que desde la taberna cantaban llenos de añoranza por la tierra cubana y de muchos amores dejados allí.

En España, se hizo muy popular la habanera y desde allí se extendió.”La paloma” citada es conocida en todo el mundo. Llegada a Europa, la habanera se emparenta pronto con la música culta y con la alta aristocracia.

Los compositores de la época, buscando nuevas ideas, encontraron en este ritmo su fuente de inspiración. El citado compositor Sebastián Iradier fue su mayor impulsor, pero de todos es conocida la genial Habanera del francés Georges Bizet en la ópera cómica “Carmen”, “L’amour est un oiseau rebelle…”, que no es más que una traslación con algunas variantes de otra habanera de Iradier, llamada “El arreglito”.

Muchos otros autores han hecho suyo este ritmo: Emmanuel Chabrier, con “Habanera para piano” (1895), Claude Debussy con La puerta del vino o La soiré dans Granada, Maurice Ravel con la Habanera para dos pianos en 1898, que luego fue orquestada e incluida en su Rapsodia española. José María Elorrieta dirigió en 1958 una película titulada “Habanera”, donde Los Xey interpretaban La paloma.

Jules Massenet, Gabriel Fauré, Camille Saint-Saëns, Edouard Lalo,… son nombres ilustres de la música del Romanticismo de los siglos XIX y XX que han hecho suyo este género. También los españoles Isaac Albeniz, Manuel de Falla, Enrique Granados, Ernesto Halffter o Xavier Montsalvatge, así como muchos otros han incluido una habanera en sus zarzuelas. Incluso en 1908 se estrenó la ópera de Raúl Laparra titulada “La Habanera”. El músico estadounidense Victor Herbert también la utilizó en su opereta “Natoma”.

Por el contrario, en la tierra que la vio nacer, la habanera fue reemplazada por otros géneros populares como el “danzón”, o el “bolero cubano” que con textos más sencillos, ocuparía pues, el lugar de la canción patriótica cubana, mientras que la habanera siguió el camino hacia el arte lírico europeo. El único compositor cubano conocido de habaneras fue Ignacio Cervantes.

Las agrupaciones corales suelen utilizar mucho la habanera en sus repertorios.Este “bel” canto, que dado su desarrollo, muchos musicólogos lo han llamado como “canto de ida y vuelta”, se hizo más popular en España que en la originaria Cuba.

Poblaciones costeras la han hecho suya y sigue siendo fuente de inspiración de muchos compositores. Bilbao, San Vicente de la Barquera (Cantabria), Miranda de Ebro, Guecho, Portugalete (ambas en Vizcaya), Totana (Murcia), Huelva, Cádiz, donde son todo un himno las Habaneras de Cádiz (1984), con letra de Antonio Burgos y música de Carlos Cano; Torrevieja, Villajoyosa o Denia (Alicante), son tierras donde este género sigue vivo, ya que en Cuba no es más que un bello recuerdo.

El Festival de Habaneras de La Habana intenta poner remedio a esto, desde donde, por ejemplo, en 2005 se registró un CD titulado “Habana viajera”, donde la soprano Lucy Provedo y la mezzo Lina Milán acompañadas al piano interpretaron habaneras desde las de 1800, pasando por las de 1900 hasta las más actuales.

En España, sigue siendo un género obligado para cualquier formación coral, habiendo incluso formaciones dedicadas al género de forma exclusiva, en especial en Cataluña. Todas las poblaciones anteriores tienen concursos y Certámenes de habaneras, que permiten hacer revivir este género, aunque entre ellas destaca sobre todo el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía, que tanta fama ha llevado a las habaneras y que desde 1955 lleva a Torrevieja orfeones de todo el mundo para interpretar esta música.El certamen ha sido declarado por el ministerio de comercio y turismo de España como acontecimiento de Interés Turístico Internacional y es sin duda el estandarte cultural de la Comunidad Valenciana y un acontecimiento de música vocal de renombre internacional.

Sorprende el arraigo existente de la habanera en Mayorga (Valladolid), un pueblo de la meseta castellana en el que se celebra desde el año 1993 la Trovada de Habaneras de Mayorga. Posiblemente esta tradición de habaneras existente en este pueblo de interior se retrae hace más de un siglo, cuando muchos mayorganos fueron, y no tantos volvieron, de la Guerra de Cuba en 1898.

Habanera, habanera divina. Habanera, canto del corazón.

Ay mi Cuba, tierra del alma mía. Ay mi Cuba, tierra de mi canción


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Acerca de almejeiras

Me gusta Cuba y por eso hago este blog.
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