El tabaco en Cuba

El tabaco (Nicotiana tabacum) es una planta herbácea perenne, de la familia de las solanáceas, de cuyas hojas se produce la mayor parte del tabaco consumido hoy en el mundo. Es oriunda de América tropical, y está estrechamente emparentada con otras plantas cultivadas comercialmente, como el tomate (Solanum lycopersicum) y la patata (Solanum tuberosum).

Nicotiana tabacum es una planta robusta, de 50 a 120 cm de altura. La raíz es larga y fibrosa. El tallo es erecto, de sección circular, piloso y viscoso al tacto. Se ramifica cerca de su extremo superior, produciendo hojas densas, grandes (30 a 60 cm de largo por 10 a 20 de ancho), alternas, sésiles (sin peciolo), ovado a lanceoladas, apuntadas, de color verde pálido; al tacto comparten la viscosidad del tallo. Son frágiles, y despiden un olor ligeramente acre y narcótico, debido a la nicotina, un alcaloide volátil de sabor agresivo y olor intenso.

Las flores son verde-amarillentas o rosadas según la variedad, con un pequeño cáliz de 1 a 2 cm y una corola pubescente, de cinco lóbulos aovados, de hasta 5 cm. El ovario es glabro (liso, brillante, sin pelos); la planta es hermafrodita, produciendo flores de ambos sexos. La polinización es entomófila, siendo himenópteros y lepidópteros los principales polinizadores. Aparecen a comienzos del verano, y hacia octubre dan un fruto en forma de cápsula de 1,5 cm de largo.

N. tabacum parece haber sido el resultado de un cruce espontáneo entre Nicotiana silvestris y Nicotiana tomentosa.

La nicotina es un compuesto orgánico, un alcaloide encontrado en la planta del tabaco (Nicotiana tabacum), con alta concentración en sus hojas. Constituye cerca del 5% del peso de la planta. La nicotina debe su nombre a Jean Nicot, quien introdujo el tabaco en Francia en 1560. Se sintetiza en las zonas de mayor actividad de las raíces de las plantas del tabaco y es trasportada por la savia a las hojas verdes. El depósito se realiza en forma de sales de ácidos orgánicos.
Fórmula química de la nicotina
Es un potente veneno e incluso se usa en múltiples insecticidas (fumigantes para invernaderos). En bajas concentraciones, la sustancia es un estimulante y es uno de los principales factores de adicción al tabaco. Es soluble en agua.
Fumar cigarrillos constituye la forma predominante de adicción a la nicotina en todo el mundo. Actualmente la mayoría de los cigarrillos en el mercado mundial contienen entre 1 y 2 miligramos (mg) o más de nicotina. Al inhalar el humo, el fumador promedio ingiere 0,8 mg de nicotina por cigarrillo. Asimismo, las ventas y el consumo de productos de tabaco sin humo han aumentado substancialmente. La molécula alcanza pronto el cerebro del fumador. Al inhalar, el humo hace llegar la nicotina a los pulmones junto con las partículas de alquitrán asociadas; de ahí, pasa a la sangre. Entre diez a sesenta segundos después, la nicotina atraviesa la barrera hematoencefálica y penetra en el cerebro.

Cuando no se inhala el humo, la nicotina se absorbe más lentamente a través de las membranas mucosas de la boca.

De las aproximadamente 3000 sustancias que contiene el cigarrillo, solo la nicotina crea dependencia. Su efecto es funesto en el segmento ventral del mesencéfalo y en el nucleus accumbens del prosencéfalo, en las áreas que forman parte del sistema de recompensa.

En muy pequeñas dosis la nicotina actúa como estimulante, pero en dosis mayores causa depresión, náuseas y vómitos.En dosis todavía más altas es un veneno muy activo.Las sales de nicotina se usa como insecticidas.

El consumo prolongado de nicotina, causa diversos tipos de cáncer, así tenemos el cáncer de la boca, del esófago,del pulmón, páncreas, faringe, riñón, vejiga, del estómago,etc.

El tabaco es una planta originaria de América del Sur, se dice que llega a Cuba entre los dos mil o tres mil años antes de nuestra era. Los aborígenes cubanos (en su mayoría compuestos por Taínos) eran fieles consumidores de tabaco;

Cristóbal Colón lo escribió en su Diario. Los pobladores de la Cuba primitiva le obsequiaron unos lazos de hojas que él no supo identificar en su momento pero que más adelante comparó con las de otros sitios indoamericanos: era el tabaco.El Almirante genovés al tocar tierra cubana en 1492 envió a dos de sus mejores hombres con las cartas de presentación de los reyes católicos para los emperadores chinos, al pensar que precisamente habían arribado a ese país asiático.

Para Rodrigo de Xerez y Luis de Torres, nombres de los emisarios, la realidad se presentó bien distinta al tropezarse con aborígenes que portaban tubos de hojas enrolladas en los labios, los cuales se encendían por un extremo y por el otro se absorbía el humo.

Así, sin proponérselo, Colón puso al descubierto una de las mayores riquezas de Cuba e incluso varios de sus acompañantes, Xerez entre ellos, se aficionaron al consumo de la aromática hoja, con lo cual la palabra tabaco fue incorporada al lenguaje de los pobladores del viejo continente.

El rey Felipe V impuso el 11 de abril de 1717 un monopolio real del tabaco que se cultivaba en Cuba, decisión que ha pasado a la historia con el nombre de “Estanco del Tabaco”.

El siglo XIX reafirmó en las Antillas la producción de tabaco: ya para 1859 había cerca de 10.000 vegas y unas 1.300 fábricas en la capital.

El cultivo de tabaco en Cuba cuenta con una larga tradición en la isla y se ha convertido en una cultura arraigada acumulada durante siglos de experiencia. Como el café, el azúcar y el ron, el tabaco se ha convertido en una de las principales exportaciones del país.

Se denominan habanos a todos los tabacos o puros en los cuales el 100% del tabaco que los compone es cultivado y manufacturado en Cuba tras múltiples y severos controles tanto a nivel del proceso agrícola de cultivo como de secado.

Todos los Habanos son cubanos pero no todos los tabacos confeccionados en Cuba son Habanos.

Habanos es la denominación de Origen reservada para la selección de las más importantes marcas cuyos tabacos se confeccionan siguiendo las normas más rigurosas y utilizando las hojas cosechadas en zonas de la Isla llamadas las Vegas Finas de Primera, un grupo de tierras que, por sus características naturales y el estilo de cultivo de quienes la habitan, se destinan a la producción de las hojas con las que se elaborarán los Habanos.

A pesar de los intentos ya hechos de alcanzar la calidad de un auténtico habano en otras regiones del planeta a partir de una semilla de origen cubano, nunca se llega a la calidad del tabaco hecho en Cuba.

El Habano ha sido reconocido desde los inicios de la industria tabacalera como el mejor tabaco del mundo. Desde el siglo XVIII se consideraba al tabaco cubano como el de mejor calidad. La elaboración de los Habanos sigue haciéndose en Cuba con el mismo método de hace casi 200 años. Han cambiado los formatos que estaban de moda desde entonces, así como también han cambiado cajas y sistemas de almacenamiento, pero el método de hacer un tabaco sigue siendo el mismo. Los torcedores usan sólo unos elementos imprescindibles para crear su obra: una tabla de rolar, el casquillo, un pote de goma vegetal, la chaveta, la guillotina, un cepo para chequear largo y calibre y las hábiles manos que no pueden ser igualadas por máquina alguna.

Nadie puede disputarle a Cuba la supremacía del tabaco. Los famosos Habanos, célebres en el mundo por su aroma y sabor, presencia y calidad, son codiciados en todas partes.

La historia es bien conocida: el presidente de EE.UU. John F. Kennedy, en 1963, antes de firmar la ley que iniciaría el largo y cruento bloqueo a Cuba, ordenó a su asistente comprar todos los Habanos que hubiera en Washington. Era un fumador empedernido. Nadie sabe si él mismo burló los rigores de asedio a la Isla, adquiriendo Habanos en otros mercados, pero sí es seguro que los obstinados fumadores de esa nación tienen que eludir las leyes que hostigan al pequeño país vecino, si quieren disfrutar del aroma excepcional de un Habano.

La esencia de la diferencia del tabaco cubano y el que se produce en otras regiones es precisamente la planta que se cultiva en tierras que sólo hay en este país. Los mundialmente conocidos Habanos son o mejor en su clase porque se encuentran tres condiciones para su existencia: la naturaleza del suelo, el clima y las habilidades y conocimientos acumulados por sus productores durante siglos.

Con el mejor suelo del mundo para cultivar tabaco, reserva sólo las mejores vegas que se consideran aptas para cultivar el tipo de tabaco con el que se confeccionan los Habanos. Muchas se encuentran en la región de Vuelta Abajo, considerada la mejor zona del mundo para cultivar tabaco y la única que produce todos los tipos de hoja.

Cuba esta situada muy cerca del Trópico de Cáncer, con una humedad relativa del 79% y una temperatura media de 25 ºC; recibe un régimen de lluvias que favorecen principalmente a la región occidental del país, donde se encuentran las mayores vegas de tabaco de Cuba.

Si a este clima le sumamos las características del suelo de Cuba, es decir, la composición química y propiedades agrícolas que distinguen a las zonas tabacaleras y la experiencia y el cuidado que los torcedores ponen al hacer el producto cubano podemos fácilmente entender el porqué del éxito del habano.

La provincia de Pinar del Río está situada en la parte más occidental de la isla, que comprende dos importantes regiones tabacaleras: Semivuelta; que abarca las zonas orientales de la provincia y Vuelta Abajo, región tabacalera más renombrada del mundo y que ocupa gran parte de la zona central, occidental y meridional de la provincia. Es la principal zona de cultivo de tabacos de calidad de Cuba desde el siglo XIX.

El cultivo del tabaco es una labor ardua y delicada que requiere experiencia y trabajo en condiciones duras. Altas temperaturas, humedad y largas jornadas no impiden que el campesino cubano se entregue al tabaco con toda su alma y experiencia, fruto de una larga tradición familiar y de la cultura del tabaco que se vive en Cuba.

Existen dos formas de cultivar tabaco:

– el tabaco de sol que produce cuatro de las cinco hojas necesarias para hacer un Habano. La tripa compuesta por hojas de ligero, volado, seco y capote.

– El otro método es el cultivo del tabaco tapado, cuyas hojas se destinan exclusivamente a capa y se cultivan en campos de tapados con telas blancas que las protegen del sol. Es la hoja que requiere más esmero en su cultivo y la más costosa también.

El cultivo comienza en el semillero, área donde se depositan las semillas con las condiciones óptimas para su germinación y desarrollo antes de trasladarlas al campo; aquí permanecen cerca de 40 días. En el mes de octubre se realiza la posterior siembra por etapas. Para recolectar la hoja, se espera un período desde los 45 a 80 días en que se plantó.

Luego de pasar por estos pasos, el tabaco es llevado a los lugares de ensarte para el posterior proceso de desecación y fermentación. En las escogidas es trabajado por hábiles manos generalmente femeninas, buscando con esto la suavidad y delicadeza en la selección y clasificación para beneficiar cada hoja recolectada.

El tabaco cubano, producto élite de la economía en la mayor de Las Antillas, encierra en sus verdes hojas y singular aroma una historia de más de cinco siglos que le aporta además un sello único de distinción.

Aunque se cultiva en la actualidad en casi todas las provincias del país, las mejores tierras para esa actividad en la isla se localizan en el occidental territorio de Pinar del Río -en especial la zona de Vueltabajo-, considerado la cuna del mejor tabaco del mundo.

Una perfecta combinación de suelos, clima y humedad dan lugar a un producto que es calificado por los entendidos de exclusivo en el orbe por su aroma, color, textura y sabor, todo ello indispensable a la hora de preparar los famosos habanos de la isla que tanta demanda enfrentan entre la clientela más selecta.

Las finas vegas de la occidental provincia de Pinar del Río aportan casi la totalidad de las capas utilizadas para la envoltura exterior del puro, sometidas al final de un proceso que puede durar más de un año a cerca de 190 operaciones antes de concluir en las manos de un fumador.

La preparación de un habano representa para su creador una verdadera obra de arte, trabajada todo el tiempo a mano, y comienza desde la escogida, donde se seleccionan las hojas por su tamaño y clase y de acuerdo a las características específicas de cada tabaco o vitola (Cada uno de los diferentes modelos de cigarro puro según su grosor, longitud, etc.)

A decir de especialistas el secreto de un buen tabaco está en una perfecta ligada, donde se combinan en la proporción debida hojas voladas, secas y ligeras.

Su creciente aceptación dio lugar al surgimiento de instalaciones especialmente diseñadas para el disfrute de una excelente vitola y la conservación del producto en condiciones ideales.

En ese último aspecto entra a jugar el arte de ebanistas especializados, encargados de confeccionar con maderas selectas humidores donde los habanos se protegen de los cambios de ambiente y mantienen el aroma y sabor que los eleva a la categoría de tesoros para sus dueños.

El tipo de tabaco se define en función del uso industrial que se le de a las hojas, atendiendo a ello debe producirse materia prima para elaborar cigarros puros, cigarrillos negros, cigarrillos suaves y en menor medida tabaco para fumar en pipa.

Un cigarro esta conformado por tres tipos de hojas con características diferentes y por tanto cumplen funciones muy particulares, dichas hojas de afuera hacia adentro reciben los siguientes nombres: capa o envoltura, capote o capillo y tripa o relleno.

El tabaco para capas se cultiva bajo un toldo de tela que recibe el nombre de cheese cloth con la finalidad de reducir la radiación solar entre un 27 y un 32 por ciento. Una envoltura de optima calidad debe cumplir los siguientes requisitos:

Hojas finas y de textura aterciopelada, dimensiones de longitud superior a 40 cm y de anchura mayor de 20 cm, pobre desarrollo de las nerviaciones, hojas sin daños mecánicos y sin ser afectadas por plagas o enfermedades y a ltos contenidos de aceites esenciales o resina, que posibiliten adecuada elasticidad. Conviene además que tenga colores claros y uniformes y una muy buena combustibilidad.

Las características antes enumeradas invariablemente deben ser cumplimentadas por aquellas capas que se distingan como de aceptable calidad, determinando en gran medida la presencia del cigarro. Ahora bien si una capa además tiene los requisitos antes enumerados y cumple con los relacionados a continuación, entonces estamos en presencia de la mejor capa del mundo y unica, la cubana.

Se consiguen así propiedades únicas:Contenidos adecuados de nicotina, sabor satisfactorio, aroma agradable y un contenido de sustancias nitrogenadas adecuadas.

Las hojas que se emplean para capote se obtienen preferentemente a partir del tabaco cultivado a plena exposición solar, aunque determinadas hojas del tabaco tapado que no clasifican como capas tambien son utilizadas con este fin. Las hojas destinadas para ello deben reunir los requisitos siguientes:

-Hojas porosas, que permitan una adecuada circulación del aire.
-Hojas procedentes de la zona central o inferior basal del tallo.
-Adecuados contenidos de sustancias nitrogenadas.
-Relación longitud/anchura cercana a dos.
-Adecuado aroma.
-Poco desarrollo de las nerviaciones.
-Satisfactoria elasticidad.
-Muy buena combustibilidad.

Las hojas destinadas para relleno o tripa tienen como función fundamental aportar las características intrinsecas de un cigarro, este tipo de tabaco se cultiva a plena exposición solar porque ante todo deben producirse hojas con alta composición química, es de destacar que lo importante no es el logro de altos componentes químicos de un elemento en particular, sino obtener una materia prima equilibrada y que satisfaga los requerimientos del consumidor. A continuación se destacan las cualidades más sobresalientes del tabaco para relleno producido en Pinar del Río.

-Relativamente altos contenidos en nicotina.
-Sabor fuerte y sustancioso.
-Aroma característico y propio de la zona de producción.
-Adecuados contenidos de aceites esenciales y resinas.
-Baja fragilidad y satisfactoria elasticidad.
-Muy buena combustibilidad.

La magia del Habano comienza en las plantaciones. El labrador o cultivador del tabaco es el que siembra el producto. Ahí comienza un largo proceso que alcanzará luego a la fábrica de tabaco.

El Cultivo consta de varias etapas:

– La Preparación del terreno, en que los suelos deben ser roturados una y otra vez hasta quedar ligeros y cándidos, cerca por supuesto de una fuente de agua, ya que la humedad es decisiva.
– El Cuidado de la semilla, porque la semilla es una de las cosas mejor reservadas en el cultivo, es esencial.
– La Limpieza del terreno y el trasplante, para eliminar las malas hierbas e impedir que devasten las hojas.
– El Cultivo en las plantaciones, en que debe cuidarse, administrarle el riego, y protegerlo del excesivo sol, de las lluvias y de las hierbas.
– La Recolección, que es la fase más delicada, obliga a un esfuerzo enorme, de sumo esmero; los fallos en este paso luego se pagan caros y no se conseguirá buen tabaco. Poco podrá hacer un torcedor para conseguir un producto aromático y competitivo.

Hay dos tipos de plantas: En Cuba se siembra el Corojo y el Criollo. Del Corojo se extrae la tripa y el capote, la interioridad del Habano. Del Criollo se saca la capa, y las dos variedades reciben tratamiento diferente en el cultivo.

Las hojas cortadas se llevan a las casas de tabaco, su primer laboratorio luego de su cultivo en tierra. Pero este proceso, al menos en Cuba, se realiza de la forma más natural posible. Requiere vigilancia extrema para que no se dañe, hay que cuidar temperatura, humedad y luz. Es la curación final del tabaco. Después ocurre la primera fermentación. Las hojas curadas, deshidratadas se unen en los llamados mazos y se trasladan a la casa de fermentación. Se apilan en grandes bultos de medo metro de alto. Deben permanecer en ese estado durante 30 días.

El despalillo es un proceso singular. Requiere un ordenamiento por clases y grados. La clasificación obedece a tres virtudes: color, textura y tipo de hoja. Entonces viene la segunda fermentación, que tiene como finalidad depurar mucho más el tabaco y someterlo a un proceso químico que perfile aún más su sabor y aroma, y elimine las impurezas acumuladas en las fases anteriores.

Las hojas de tripas deben descansar unos días, y se colocan en anaqueles o barrilleras, luego se envasan las tripas o capote en sacos de yute, y las capas en unos paquetes cúbicos llamados tercios, donde se añejan durante dos años.

Clasificados debidamente reciben la preservación necesaria y la fumigación periódica. El proceso de cultivo y curación ha concluido. Las hojas están listas para ser recibidas en el nuevo palacio: la fábrica de tabacos, para pasar a manos de sus nuevos magos: los torcedores.

Ahora intervienen los próximos artistas: el torcedor, el despalillador, el atador, son los que garantizan el sabor, el olor, la marca la elegancia y el arte de empacar el Habano. En sus manos está que se convierta en el mejor del mundo.

El torcido es la etapa más importante pues aquí se decide en buena medida el arte del Habano. Esta actividad se reserva para los mejores torcedores, y para aquellos que tengan talento para realizarla. Hay que velarlo todo: el tamaño, el grosor, la apariencia, cada cepo tiene una medida exacta, los Habanos deben pasar por ese espacio pues cada vitola tiene su medida.

Los Habanos se clasifican en cinco colores: claro, colorado, colorado claro, colorado maduro y maduro.

Sin el anillo el tabaco no tiene valor comercial ni público, aunque huela y sepa como el mejor del mundo nadie lo creería. Usted puede escoger la marca, la vitola, el nombre, la serie, el año…la leyenda, podrá fumarlo a la hora que prefiera, porque siempre será un Habano esplendoroso, irremplazable, inimitable, el mejor de los tabacos del mundo.

Actualmente, la comercialización de los productos habanos está exclusivamente en manos de la empresa mixta Habanos S.A. perteneciente en partes iguales a Cubatabaco, empresa del estado cubano, y Altadis, fruto de la fusión de Tabacalera y Seita.

Todos los Habanos

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Bolívar
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Cohiba
Cuaba
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Flor de Rafael González Márquez
Fonseca
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Hoyo de Monterrey
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Juan López
La Flor del Cano
La Gloria Cubana
Montecristo
Partagás
Por Larrañaga
Punch
Quai d´Orsay
Quintero y Hno.
Ramón Allanes
Romeo y Julieta
Saint Luis Rey
San Cristóbal de La Habana
Sancho Panza
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Troya
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