Geografía, clima y fenómenos adversos

Estimado lector que rozas la suave y policromada pluma del Tocororo:

En épocas prehistóricas muy remotas el archipiélago cubano se encontraba sumergido o sea que no existía. Es pues, una isla de origen orogénico. En el Jurásico, Cuba se pobló de una rica biodiversidad en un estrecho entre Laurasia y Gondwana. Ahora tiene una gran diversidad de rocas y suelos: desde las calizas de Viñales hasta el suelo rojo de Moa. Hay varias cuevas sumergidas como la del Ojo del Mégano, en Villa Clara y al aire libre como la de Santo Tomás. El desarrollo submarino de estalactitas y estalagmitas muestra que el territorio se encontró fuera del agua hace apenas 10.000 años.

La Republica de Cuba es un archipiélago constituido por la isla mayor de las Antillas llamada Cuba, la Isla de la Juventud (antes Isla de Pinos), y 4.195 cayos, islotes e islas. Está ubicada en el Mar de las Antillas o Mar Caribe, cerca de las costas de los Estados Unidos y México. La superficie de Cuba es 109.884 kilómetros cuadrados (incluyendo aguas costeras y territoriales son 110.860 kilómetros cuadrados).

La isla tiene 104.556 kilómetros cuadrados y cuenta con 5.746 kilómetros de costa y 29 kilómetros de fronteras, todos los números incluyendo la bahía de Guantánamo, donde se encuentra la base naval de la Bahía de Guantánamo de la armada de los EE.UU.

Está situada al oeste del Atlántico Norte. Al norte se encuentra el estrecho de Florida y el canal viejo de Bahamas, al este el paso de los Vientos, al sur el estrecho de Colón y el Mar Caribe, y al oeste el canal de Yucatán. La isla de Cuba supone la mayor parte del territorio del estado cubano. Mide 1.250 km de largo y 191 Km en su punto más ancho y 31 km en su punto más estrecho. La isla más grande del estado cubano, fuera de esta, es la Isla de la Juventud al suroeste, con una superficie de 2.200 km2.

La orografía de Cuba es mayormente plana, con montañas en el sureste y el centro. Sus principales elevaciones son:

Punto más bajo: Mar Caribe 0 m.

Punto más alto: Pico Turquino 1.974 m.

En cuanto al uso de la tierra, calculado para el año 2001:

Tierra arable: 33,05%

Plantaciones permanentes: 7,6%

Pastizales permanentes: 27%

Otros: 59,35%

Hay 870 km² de tierra irrigada.

En Cuba hay yacimientos importantes de varios elementos como cobalto, níquel, hierro, cobre y  manganeso. También se aprovechan la sal, la madera, el mármol y algunas cantidades de petróleo.

En lo que se refiere a la fauna y la flora, hay especies muy características, algunas de ellas únicas en el mundo. El tocororo (Priotelus temnurus) es el ave nacional de Cuba, que es autóctona de la isla. La flor nacional de Cuba es la “Flor de Mariposa” Hedychium coronarium, que fue importada de Indochina.

Destacan en la fauna cubana, mamíferos como las jutías, diversos murciélagos, reptiles (Cuba alberga una población de cocodrilos muy grande), anfibios (entre ellos la rana más pequeña del mundo) así como peces y otros animales marinos. La flora cuenta con más de 6.500 especies de plantas con semilla, bosques, plantas tropicales, de río y frutales.

La fauna cubana ha cambiado en el tiempo, pues la actual dista de la del período cuaternario en Cuba. Abundan los organismos marinos en las  cuevas, donde habitan peces ciegos, camarones, microorganismos y hongos. En los arrecifes de coral vive la carey y la caguama, dos tortugas amenazadas. Además hay peces como la guasa y otros de menor tamaño como los peces ángeles.

En tierra los suelos se llenan de insectos y en algunos sitios de mamíferos insectívoros como el almiquí que parece una mezcla de  oso hormiguero y musaraña. El almiquí de Cuba (Solenodon cubanus) es una especie de mamífero soricomorfo de la familia Solenodontidae. Esta especie es endémica de Cuba, y está en peligro de extinción. Tiene una mordedura venenosa, usada probablemente para inmovilizar presas del tamaño de  una rana. Es de hábitos solitarios.Uno de los santuarios de la especie es el Parque Nacional Alejandro de Humboldt.

 En los árboles hay lagartos anolis y jutías (Capromyidae). Además de diversas aves endémicas como el tocororo (ave nacional), el zunzún y el catey. En las ciénagas habita el cocodrilo junto al mayito de ciénaga, la ferminia (exclusiva de la Ciénaga de Zapata), la gallinuela de Santo Tomás y la garza.

Originariamente Cuba se encontraba llena de una espesa vegetación pero con el tiempo, principalmente durante la dominación española se fue perdiendo para desarrollar la agricultura. No obstante existen muchos programas para el cuidado y mantenimiento de estos bosques, que albergan una gran diversidad. Las maderas preciosas de Cuba son muy cotizadas. Entre ellas el cedro, la caoba y la teca.

El medio ambiente está bastante protegido en Cuba porque fue uno de los primeros estados en firmar el Acuerdo de Kyoto. Tiene un 24,95% de su superficie cubierta de bosques según datos de diciembre de 2006. El problema fundamental que se presenta es la contaminación de la Bahía de La Habana, ante el que se ha instrumentado un programa estatal que ha logrado reducirla considerablemente.

Existen en el país varias áreas protegidas y sitios Ramsar. Se llama sitio Ramsar a un humedal que es considerado de importancia internacional debido a su riqueza biológica y a que sirve de refugio a un número significativo de aves acuáticas migratorias estacionales:

•             Baconao, parque nacional y Reserva de la Biosfera.

•             Buenavista, Reserva de la biosfera y Sitio Ramsar.

•             Ciénaga de Zapata, Reserva de la biosfera y sitio Ramsar.

•             Ciénaga de Lanier, Sitio Ramsar.

•             Cuchillas del Toa, Reserva de la biosfera.

•             Guanahacabibes, Parque nacional y Reserva de la biosfera.

•             Humedal del Río Máximo, Sitio Ramsar.

•             Parque Nacional Alejandro de Humboldt, Patrimonio de la Humanidad.

•             Parque Nacional Desembarco del Granma, Patrimonio de la Humanidad.

•             Sierra Cristal, Parque nacional.

•             Sierra del Rosario, Reserva de la biosfera.

•             Valle de Viñales, Patrimonio de la Humanidad.

El clima de Cuba es tropical aunque moderado por los vientos alisios, pero en términos más específicos debemos explicar que es un clima cálido tropical, estacionalmente húmedo, con influencia marítima. Algunos autores expresan que también presenta rasgos de semicontinentalidad. Su ubicación geográfica en una latitud muy cercana al Trópico de Cáncer influye extraordinariamente en la recepción de altos valores de radiación solar y determina el carácter cálido de su clima.

Por otra parte al encontrarse en una posición geográfica ubicada en la frontera entre la zona de circulación tropical y extratropical, recibe la influencia de ambas con carácter estacional. Según la clasificación de Köppen modificada, en la mayor parte de Cuba el clima predominante es del tipo cálido tropical, con estación lluviosa en el verano.

Las temperaturas en la Isla son generalmente altas. Los valores medios anuales van desde los 24 grados Celsius en las llanuras hasta 26 grados Celsius y más en las costas orientales, reportándose magnitudes inferiores a 20 °C en las partes más altas de la Sierra Maestra.

La temporada de sequía va de noviembre a abril y la  temporada lluviosa desde mayo a octubre. La costa este es la más propensa a sufrir los embates de los huracanes de agosto a octubre. En general, este país sufre aproximadamente un huracán cada año. Además, las sequías son frecuentes. La temporada de noviembre a abril es menos calurosa y se conoce como “invierno”, aunque puede haber días de calor y otros de frío, mientras que los meses de mayo a octubre, más calurosos, reciben el nombre de “verano”. Las temperaturas máximas y mínimas absolutas registradas son de 38,8 ºC en Jucarito, Granma el 17 de abril de 1999 y 0,6 ºC en Bainoa el18 de febrero de 1996. Como es típico en los climas tropicales, la variación diaria de la temperatura es mayor que la anual.

La humedad relativa media es muy alta, con promedios cercanos al 90%. Los máximos diarios, generalmente superiores al 95%, ocurren a la salida del sol, mientras que los mínimos descienden, al mediodía, hasta 50-60% en el interior del territorio. Las zonas más húmedas son las regiones occidental y central, junto con los principales núcleos montañosos. El efecto de la alta humedad relativa, otorga al archipiélago cubano una intensa sensación de calor durante gran parte del año.

Cuba tiene una hidrografía en la cual el caudal y extensión de humedal se encuentra regida por las lluvias. Las mismas constituyen factores determinantes abastecedores de agua. Los principales ríos se encuentran en la región Oriental: son el Toa y el Cauto.

En esta región durante el 2004 se produjo una desigual distribución de precipitaciones, extremas sequías e inundaciones que pudieron ser controladas. Además aunque no directamente, diversos huracanes y ciclones han influido en la lluvia y últimamente han ido aumentando.

La temperatura a lo largo de todo el año es muy similar a la que tenemos en España en verano, oscila entre los 20 y los 35 º C, rara vez la baja hasta los 10 °C. Esta inusual situación se puede producir en los meses de noviembre y enero, como sucedió en enero de 2010 cuando fallecieron 26 pacientes de un psiquiátrico de La Habana tras soportar temperaturas mínimas de 3,6ºC. La temperatura media mensual más baja se produce en los meses de enero y febrero (20,7 ºC), teniendo éstas su valor medio más alto en los meses de julio y agosto (27 ºC), para volver a bajar paulatinamente hasta los 21,5 ºC de diciembre. Como consecuencia del alto grado de humedad, que  normalmente supera el 80 %, la sensación de calor es mucho mayor que la temperatura real, de ahí que sea normal el intenso sudor corporal.

En los más de 300 días soleados y veraniegos que disfruta Cuba, puede que en alguno y sin darnos cuenta el cielo se cubra de nubes y en unos minutos descargue una fuerte tormenta. Para aquellos que acudan a las playas, éstas son de una arena finísima, aguas cristalinas poco profundas y una  temperatura media por encima de los 25 ° C.

Por su situación geográfica, el país se ve afectado entre el 1 de junio y el 30 de noviembre por la temporada ciclónica, siendo los meses de mayor riesgo los del inicio y fin de la temporada (junio, octubre y noviembre). Algunos de éstos pueden afectar a la Isla en forma de huracán, vientos con velocidades máximas de 200 km/h y fuertes tormentas. Esta etapa de ciclones coincide aproximadamente con la estación lluviosa (mayo a octubre), frente a la seca (noviembre a abril).

Mi primer viaje a Cuba fue en agosto de 2008 y en los últimos días de ese mes tuve la oportunidad de sentir los efectos del huracán Gustav que azotó la isla. Durante esos días hubo vientos, lluvias e inundaciones costeras y se produjeron vientos huracanados en Pinar del Río y como un dato sorprendente, el Instituto de Meteorología informó de rachas de hasta 340 kilómetros por hora en la zona de Paso Real de San Diego donde su fuerza inutilizó incluso los equipos de medición existentes.

Después de cruzar por Cuba, Gustav se mantuvo con vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora por lo que alcanzó  la categoría cuatro de la escala Saffir-Simpson. La  presión central bajó hasta 941 hectopascales.

El Estado Mayor de la Defensa Civil de Cuba  hizo como siempre en estos casos un esfuerzo importante en todo el país para conseguir la preservación de la población, que incluyó la protección especial de alrededor de 250 mil personas.

Ello formó parte del desarrollo de todo un sistema preventivo que ha permitido tradicionalmente a los cubanos enfrentar con éxito los peligros de ciclones y huracanes comunes en esta época del año en el Caribe, evitando la pérdida de vidas humanas y bienes materiales.

En aplicación de estas medidas se activaron grupos electrógenos que garantizaron la energía a lugares trascendentes como hospitales y centros de producción de alimentos cuando fue necesario cortar el fluido eléctrico ante la fuerza de los vientos.

La serenidad y disciplina social de la población representaron también un aporte importante para evitar víctimas fatales y daños mayores en la economía.

Los valores medios anuales de la temperatura oscilan desde 24 °C en las llanuras, hasta 26 °C y más en las costas orientales, observándose una disminución de los valores de esta variable en las áreas correspondientes a los sistemas montañosos principales del país.

El elemento de mayor variabilidad en el clima en Cuba son las precipitaciones. El acumulado medio anual de  lluvia en el país es de 1335 mm. En la mayor parte del territorio, el año se divide en dos períodos estacionales, el lluvioso (de mayo a octubre) donde se registra aproximadamente el 80% del total anual, y el poco lluvioso (de noviembre a abril) con el 20% restante.

La humedad relativa es normalmente alta, con valores por encima del 60%. Los máximos diarios ocurren a la salida del sol (en ocasiones llega a ser superior al 95 %), más elevados en las zonas montañosas y en el interior del país. Los mínimos (al mediodía) se ubican en las costas, disminuyendo hasta aproximadamente 60% en el interior del territorio.

El viento predominante en casi todo el país es del Este. Las velocidades máximas del viento se deben al paso de frentes fríos, ciclones extratropicales, tormentas locales severas, ciclones tropicales y otros, sobre el país o por sus inmediaciones.

Entre los fenómenos meteorológicos adversos que con mayor frecuencia afectan a la isla se encuentran los huracanes y ciclones los cuales afectan en mayor medida a la región occidental del país.

Para protegerse de esos fenómenos adversos Cuba ha desarrollado con mucha eficiencia un sistema de avisos y alertas ante la proximidad de un huracán orientado por la Defensa Civil, el que cuenta con el apoyo de los medios de difusión, los que actúan estrechamente con los especialistas del Instituto de Meteorología. A través de estos medios, principalmente la radio y la televisión, los meteorólogos dan conocer al pueblo los pronósticos diarios a la población, a través de los programas de las emisoras de radio y de televisión. Ante la amenaza inminente del fenómeno, se ofrecen avisos en cortos espacios de tiempo y cualquier otra información actualizada, de manera que el pueblo reciba una información oficial, que permita tomar todas las medidas para evitar o reducir la pérdida de vidas humanas y materiales.

La prensa escrita brinda también información complementaria, de gran utilidad para conocer más detalles de la situación meteorológica general y de la amenaza del ciclón tropical en particular. Los medios de difusión divulgan, además, el esfuerzo que hace el país para proteger a la población y a la economía a través de las orientaciones emitidas por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil.

Las orientaciones se toman teniendo en cuenta que la evacuación de la población se realice antes de que comiencen a manifestarse las lluvias intensas, las que pueden dejar incomunicados los caminos y antes de que empiecen a soplar los vientos de intensidad de tormenta tropical.

También los estudiantes, como parte del pueblo, reciben una preparación especial en las escuelas para enfrentar estos y otros desastres. Anualmente se realizan ejercicios preparatorios donde la población, dirigida por la Defensa Civil, se instruye en el enfrentamiento a estos fenómenos. La educación en la reducción de desastres, está indisolublemente vinculada con la protección del medio ambiente.

Esta Defensa Civil tiene establecida cuatro fases ciclónicas.

• Fase Informativa por ciclón tropical

Se establece cuando el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología ha informado del surgimiento o la existencia de un ciclón tropical y de su posible aproximación a cualquier punto del país en un período de tiempo próximo a las 72 horas, tomando además en consideración, las características del organismo ciclónico.

• Fase de alerta ciclónica

Cuando se ha informado que un ciclón tropical puede comenzar a afectar a alguna parte del territorio nacional en las próximas 48 horas.

• Fase de alarma ciclónica

Cuando es inminente la afectación del ciclón tropical en las próximas 24 horas.

• Fase recuperativa

Cuando el fenómeno meteorológico ha dejado de afectar al territorio dado y se inician los trabajos de liquidación de las consecuencias provocadas, regreso de las personas evacuadas a sus lugares de residencia, recogida de árboles caídos, reparación de cables eléctricos y techos, etcétera.

Para el establecimiento de las fases ciclónicas la Defensa Civil tiene en cuenta además las características propias del fenómeno, si se trata de una depresión, tormenta tropical o huracán, la intensidad de los vientos máximos y las áreas de lluvia que lo acompañan, las características específicas del territorio amenazado, si se trata de un lugar situado en la costa, en una zona montañosa, proximidad a un río o a una presa, etcétera así como el estado de las presas y del manto freático.

Conocer  la posibilidad de que algún fenómeno meteorológico peligroso pueda afectar alguna zona del territorio nacional en 48 ó 120 horas, representa un elemento de gran utilidad, pues permite informar con suficiente antelación a las autoridades encargadas de tomar las decisiones para proteger a la población y los recursos materiales.

La experiencia de una emergencia ciclónica es un hecho sobrecogedor pero no suele ser  peligroso. Las casas tienen estructuras modernas o están protegidas para aguantar el fenómeno. De acercarse una situación ciclónica, por todas la calles circulan vehículos con megafonía en el que dan instrucciones a la población y pide que sólo abandonen las casas en caso de extrema necesidad. En los edificios, el responsable coloca en el portal las normas de actuación para los residentes y tanto las ventanas como las puertas se protegen. Para los extranjeros no caribeños es una experiencia nueva.

La televisión inicia a primeras horas de la mañana su programación con los partes del tiempo. Uno de los lugares más espectaculares en La Habana son las proximidades al Malecón, que se ve cubierto por las olas del mar, las tapas de las alcantarillas vuelan por la fuerza de las columnas de agua que las presionan e incluso el embate de las olas tristemente llega a inundar las plantas bajas de las casas próximas.

Los huracanes o ciclones tropicales son los eventos meteorológicos mas peligrosos que afectan a Cuba. A pesar de las fuertes medidas de protección que se toman son la causa de pérdidas humanas frecuentemente y la causa de cuantiosas pérdidas materiales cada vez que uno afecta de manera directa la isla, o incluso cuando sin golpearla directamente pasan lo suficientemente cercanos como para ocasionar fuertes marejadas o lluvias torrenciales. A lo largo de la historia han provocado los desastres naturales con mayor número de pérdidas humanas de los que se tenga registros en la isla:

– el huracán de Santa Cruz (aún no se les daban nombres propios)  en 1932, con más de 3 000 muertes.

– el huracán Flora (1963) con alrededor de 1500 muertes.

Los huracanes son sistemas de bajas presiones con vientos fuertes que giran en contra de las manecillas del reloj y hacia su centro y que pueden alcanzar velocidades de hasta mas de 300 Km/hora con efectos devastadores. Se originan según la época del año en el Océano Atlántico (43% del total) o en el Mar Caribe (57% de los huracanes) y se desplazan hacia el Oeste por lo que sus trayectorias generalmente los llevan a las islas del Caribe, la costa mexicana sobre el Caribe y el Golfo de México, o a los Estados Unidos, sobre todo a la Florida y estados del Golfo.

Cuba está situada en un lugar de frecuente trayectoria de huracanes y es afectada como promedio por uno cada dos años, en los últimos dos siglos (del año 1800 al 2004) han golpeado a Cuba un total de 109 huracanes, 28 de ellos de categoría 3 a 5, considerados destructivos.

Los huracanes se clasifican en 5 categorías en base a la velocidad de sus vientos al nivel del suelo. Las categorías en la escala Saffir-Simpson son:

– Categoría 1: 119 a 153 Km/h

– Categoría 2: 154 a 177 Km/h

– Categoría 3: 178 a 208 Km/h

– Categoría 4: 210 a 249 Km/h

– Categoría 5: mas de 250 Km/h

Son fenómenos con fuerte estacionalidad, oficialmente la temporada va del 1 de Junio al 30 de Noviembre, en Cuba los meses mas peligrosos son Octubre seguido por Septiembre, Agosto y Noviembre.

Los mejores meses para visitar Cuba son de Noviembre a Abril porque son los meses con una temperatura casi ideal y con pocas lluvias, y además porque no hay amenazas de huracanes en este período, con la excepción de Noviembre que aun cae dentro de la temporada. Sin embargo, la temporada de huracanes coincide casi completamente con la temporada baja de turismo, con la excepción de Julio y Agosto, lo cual se traduce en mejores precios para todos los servicios y mucho menos público en los hoteles, restaurantes y destinos turísticos en general, lo que unido todo puede ser muy atractivo para muchos visitantes que no dependen de vacaciones en Julio o Agosto y que no temen los inconvenientes que pueden provocar la llegada inoportuna de un huracán a Cuba.

En cualquier caso, en la actualidad los peligros de estas tormentas son mínimos sino inexistentes porque:

– Los huracanes son fenómenos meteorológicos que se pronostican con varios días de antelación y se le da un seguimiento hora por hora en la TV y demás medios de información.

– La Defensa Civil de la isla está muy bien preparada para estos eventos y tiene una larga experiencia en estos casos.

– Los turistas siempre serán trasladados de su hotel en un área de peligro a un hotel de igual o mejor categoría en una zona fuera de peligro. La isla es estrecha pero larga, y cuando el Occidente es afectado por un huracán en el Oriente hay tranquilidad, y viceversa.

Los tornados son fenómenos meteorológicos que se forman repentinamente. Su nombre proviene del latín tornare, o sea girar y sus fuertes vientos pueden alcanzar desde 100 hasta 400 Km/h, es por eso que debemos estar preparados para este tipo de desastres. En la mayoría de los lugares de tornado existen avisos mediante sirenas.

La ALERTA DE TORNADO indica que hay las condiciones atmósfericas necesarias para un tornado, por lo que debemos tomar ciertas precauciones como:

Estar atentos a los cambios del tiempo mediante el uso de la radio y la televisión

Tener listo un paquete o kit de primeros auxilios

Guardar los autos en el garaje de la casa.

Resguardar cualquier animal o mascota que se encuentre al aire libre

Informar a los hijos y familiares qué es y qué hay que hacer durante un tornado

Asegurarse de tener listo un botiquín de primeros auxilios y extintores de fuego

Tener listo un plan familiar para este tipo de fenómenos.

Hacer una lista con sus limitaciones, alergias y medicamentos que usted toma habitualmente.

Preparar una lista con teléfonos de emergencias (policía, bomberos, hospital)

Guardar documentos importantes (acta de nacimiento, matrimonio, títulos de propiedad) preferiblemente en una caja fuerte resistente al fuego e inundaciones.

En el verano de 2012 estuve en Cuba en Agosto y pude asistir de cerca a la llegada de la Tormenta Tropical ISAAC. Aunque estuve todo el tiempo en La Habana, comprobé durante varios días lo que pasaba en el Oriente de la Isla, especialmente en Baracoa, Granma y Holguín que recibieron el impacto más fuerte.

Ví mucha información en la TV y comprobé cómo funciona el protocolo de emergencias ante esos fenómenos adversos. Es algo a lo que yo no estaba acostumbrado porque en mi tierra nunca pasa nada de eso y me quedé muy sorprendido de lo bien que está organizado allá. Información contínua por la TV en las diferentes fases de riesgo y lo que más me gustó es el servicio meteorológico que puntualmente ofrecía mapas de probabilidades a cargo del Doctor José Rubiera que aparentemente vivía en el Centro de trabajo y que parecía que dormía allí porque estaba a todas horas dando las novedades de cada día. Afortunadamente, el frente fue resbalando cada vez más hacia el norte y salió hacia el golfo de México sin demasiados problemas.

Los campesinos cubanos, los guajiros,  llaman a los tornados  con el poético nombre de RABOS DE NUBE. Existe una canción muy popular con ese nombre  que se llama así.

Si me dijeran pide un deseo,

preferiría un rabo de nube,

un torbellino en el suelo

y una gran ira que sube.

Un barredor de tristezas,

un aguacero en venganza

que cuando escampe parezca

nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo,

preferiría un rabo de nube,

que se llevara lo feo

y nos dejara el querube.

Un barredor de tristezas,

un aguacero en venganza

que cuando escampe parezca

nuestra esperanza.

bandera_cubana_corazon

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Acerca de almejeiras

Me gusta Cuba y por eso hago este blog.
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