Parque Nacional de Humboldt

Este artículo está dedicado a mi amigo Á. Magdariaga que amablemente me sugirió que hablara del tema. El sitio es una de las joyas de Cuba.

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El Parque Nacional Alejandro de Humboldt está en las provincias cubanas de Holguín y Guantánamo. Tiene el nombre del científico alemán Alexander von Humboldt que visitó la isla en 1800 y 1801 y que está considerado como el “Padre de la Geografía Moderna Universal”. Fue un naturalista de una polivalencia extraordinaria, que no volvió a repetirse tras su muerte.
Los viajes de exploración de Humboldt le llevaron de Europa a América del Sur, parte del actual territorio de México, EE.UU., Canarias y  Asia Central. Se especializó en diversas áreas de la ciencia como la etnografía, antropología, física, zoología, ornitología, climatología, oceanografía, astronomía, geografía, geología, mineralogía, botánica, vulcanología, etc …
El parque es Patrimonio de la Humanidad desde 2001 y debido a su compleja geología y topografía variada, se ha desarrollado una gran variedad de ecosistemas únicos en la Isla, que han dado origen a uno de los sitios de isla tropical en el mundo con mayor diversidad biológica. Muchas de las rocas de este ambiente son tóxicas para las plantas, por lo que las especies tuvieron que adaptarse para sobrevivir en estas condiciones hostiles.
Este proceso evolutivo único produjo el desarrollo de muchas nuevas especies, por lo que el parque es uno de los sitios más importantes en el hemisferio occidental para la conservación de la flora endémica. Hay que tener en cuenta que 16 de las 28 formas de vegetación de Cuba se encuentran en esta región.
Entre las principales especies endémicas del parque se encuentran el carpintero real (casi extinto), la cotorra, el catey, el gavilán caguarero, el almiquí (mamífero insectívoro de hábitos nocturnos), la dracena, la polimita, los cateyes, la jutía andaraz (roedor). También viven en la zona manatíes, anfibios (en especial una rana de 1 centímetro) además de innumerables reptiles y peces.
El parque concentra además hermosos paisajes de bosques latifolios y pinares. Los ríos del parque llevan aguas cristalinas y son frecuentes las cascadas en su cauce.
Declarado Patrimonio de la Humanidad en la XXV Reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, celebrada en Helsinki, Finlandia, el parque presenta el más grande remanente de los ecosistemas conservados en Cuba, de una excepcional belleza y constituye además uno de los sitios más valiosos para la conservación de la flora endémica en todo el Hemisferio Occidental.
El parque Nacional Alejandro de Humboldt, constituye el núcleo principal de la reserva de la biosfera Cuchillas del Toa (ocupa más de la mitad de su área total), la mayor y más valiosa de las cuatro existentes en el país. Está considerado como uno de los sitios de mayor endemismo del mundo y en él se encuentra el 2% de las especies de la flora de la Tierra.

El parque se encuentra en la parte nororiental del archipiélago cubano y en la noroccidental de la provincia de Guantánamo. Limita al norte con el Océano Atlántico, al este con el río Nibujón y la cresta del parteaguas izquierdo del Nibujón, al sur con el río Jiguaní y por el oeste con el río Cupey y los límites de los charrascales de Yamanigüey.
Tiene una superficie de 70.680 hectáreas (706,8 km²). El Sector Baracoa tiene una extensión de 20.641 hectáreas (206,4 km²), es decir 18.000 terrestres (180 km²) y 2.641 marinas (26,4 km²), por lo que constituye el mayor de los que pertenecen al Parque y representa el 29,2 % de su totalidad.
Área estrictamente conservada: 670 km².
Más de 1200 especies de animales con grupos que superan el 80 % de endemismo.
Más de 1000 especies de plantas conocidas o inventariadas, 80 % endémicas.
Poblaciones que contiene:
El Recreo 289 habitantes
Naranjo del Toa 130 habitantes
Nibujón 823 habitantes
Santa María 675 habitantes
Yamanigüey 1015 habitantes
Total de población 2932 habitantes
Densidad de población: 14.2 hab/ km²
Es el área natural protegida más importante de Cuba, no sólo porque tiene la mayor riqueza y endemismo del país, sino porque en ella se encuentra el más grande remanente de los ecosistemas montañosos conservados en Cuba.
De acuerdo a las evidencias encontradas, esta región no fue muy afectada por los cambios climáticos ocurridos durante las glaciaciones del cuaternario y por ello constituyó un refugio para la biota antillana. (Se llama biota al conjunto de especies de plantas, animales y otros organismos que ocupan un área dada).
Su antigüedad y estabilidad relativa, unidas a la complejidad del relieve, a las litologías predominantes y a las grandes variaciones en las precipitaciones, han determinado la gran infinidad de hábitat y microhábitat, donde se han ido originando y acumulando las más diversas especies animales y vegetales a lo largo de millones de años.
Del período precolombino se conoce un sitio arqueológico situado en la zona costera. Durante los siglos XVIII y XIX algunos lugares periféricos fueron utilizados como sitios de refugio (palenques) de negros esclavos fugitivos o cimarrones.

A principios y mediados del siglo XX comenzó una cierta asimilación del territorio en los valles del sector costero para el cultivo del coco y el cacao. También en esta época se desarrolló en la zona de La Melba la exploración minera, que propicia el establecimiento de un poblado, con el consiguiente desarrollo de pequeñas fincas de autoconsumo a su alrededor. En la década del 40 y 50 se establecieron fincas en los márgenes de los ríos Toa y Jaguaní para la extracción forestal y los cultivos que fueron abandonados por las dificultades de acceso y la poca producción. En los años 60 y 70 se realizaron algunas explotaciones forestales en los pinares de la zona de Ojito de Agua, pero cesaron definitivamente a mediados de los 80 cuando se declaró el área, Refugio de Fauna.
En las cercanías de este Parque, se encuentra la comunidad Caridad de los Indios, última población descendiente directa de los aborígenes cubanos (cultura Taína), agro-alfarera caribeña), extinguidos durante la colonización europea. Esta población se mantuvo gracias al aislamiento de la zona y al bajo nivel de la influencia humana a través de la historia en los últimos 400 años, lo cual ha redundado también en que la región en que está enclavada sea la mayor zona conservada de Cuba.
El Parque está formado geológicamente por rocas ígneas básicas y ultrabásicas (restos transformados de antiguas cortezas oceánicas) de edad cretácica, emergidas de forma contínua como mínimo hace más de 40 millones de años, que constituyen uno de los más viejos macizos evolutivos del Caribe. Sobre estas formaciones se han desarrollado los sistemas de mesetas y parteaguas (cuchillas) alargados y planos más elevados y antiguos de la región Antillana, con grandes cortezas de intemperismo y presencia de fenómenos cársticos (o pseudocársticos) sobre peridiotitas que forman elementos únicos (desarrollo de dolinas, cuencas endorreicas, cuevas, etc.) a nivel nacional y poco comunes, incluso sobre otras litologías, a nivel mundial.
Se destaca también el paquete calizo de los Farallones de Moa, “isla” geológica y biogeográfica de rocas carbonatadas entre serpentinas y peridotitas, donde se encuentra el sistema cárstico de la Gran Caverna de los Farallones de Moa, uno de los mayores sistemas cavernarios del Oriente Cubano.
Desde el punto de vista geomorfológico, en el Parque, las altitudes varían entre los –200 m y 1175 m. sobre el nivel del mar (Pico el Toldo) por lo que se incluyen montañas, mesetas, ríos, llanuras, bahías de bolsa, arrecifes coralinos y cayos. El clima de la región es azonal (más cercano a tipos ecuatoriales). Lo vigoroso del relieve y la cobertura boscosa justifican la existencia de los ríos más limpios y caudalosos de Cuba, entre los que se destaca el Toa-Jaguaní, el Duaba, el Jiguaní, el Nibujón, el Moa y otros.
En Parque se concentra el 2% de las especies de flora de la tierra. Cuenta con una flora de 905 endémicos, casi el 30% de los reportados para Cuba. De ese total, 343 son exclusivos de la región, y en algunos casos sólo se han visto en una localidad que no sobrepasa decenas de metros cuadrados. Este territorio posee la mayor diversidad vegetal del Archipiélago Cubano y el Caribe Insular.
De estas especies endémicas existen joyas botánicas entre las que se destacan cinco especies carnívoras, una de ellas es la única de hábito epífito en Cuba (Pinguicola lignicola), así como dos especies de los géneros Podocarpus, y Dracaena, pertenecientes a grupos de plantas de los más primitivos del reino vegetal y una especie del reino Buxus documentada como extinta.
Los tipos principales de vegetación (por extensión y endemismo) son las selvas, representadas aquí por todas sus variantes cubanas y que alcanzan su clímax en la pluvisilva de baja altitud, los pinares y los matorrales xeromorfos subespinosos sobre serpentinitas (Charrascales). Los bosques pluviales de esta zona son parte del límite boreal de las selvas americanas, y los matorrales poseen el mayor por ciento de endemismo vegetal en las Antillas (80%) y uno de los mayores del mundo a nivel de formación vegetal. Las selvas de esta región, dentro de ellas la esclerófila, son por la altura de sus árboles, estratos y especies, las más desarrolladas y conservadas para estos tipos de formaciones vegetales.
Los bosques albergan gran cantidad de especies endémicas, residentes y migratorias de aves, como las cotorras (Amazona leucephala l.) y el catey (Aratinga euops), amenazadas de extinción.
El Parque es el mayor centro de diversidad de reptiles. Entre los anfibios se encuentra el género Eleutherodactylus, con un 97,4% de endemismo; entre las especies de agua dulce la Gambusia punctata, uno de los pocos endémicos existentes y la mayor reserva de Cyclasoma ramsdeni, pez también endémico.
De la fauna de invertebrados, se citan las especies de moluscos Polimyta picta, Xenopoma hexidersoni, Caracolus sagemon y Corida purpuragula ; otras especies son los escorpiones Centruroides anchorellus y Rhopalurus junceus , ambos de importancia conservatoria y biomédica. En los bosques del área existen numerosas especies nuevas para la ciencia de arácnidos, crustáceos e insectos; las aguas albergan nueve especies de camarones dulceacuícolas (47% especies cubanas) y un número indeterminado de otros invertebrados. La mirmecofauna (hormigas) tiene un endemismo aproximado del 50%, muy alto para este grupo de insectos.
El Parque Nacional Alejandro de Humboldt tiene pequeños centros de visitantes y varias instalaciones administrativas, sitios para alojamientos y acampada, senderos rutas, además de personal altamente capacitado:
Piedra la Vela: Unidad administrativa principal del Parque y centro de visitantes de donde parten recorridos y senderos ecoturísticos.
Cabeza de Jaguaní: Río con saltos y cascadas en un entorno natural de bosques tropicales húmedos y pinares.
Loma del mulo: Uno de los mejores miradores del parque donde se aprecia parte del río Jaguaní y la meseta del Toldo.
El Toldo: Pico y meseta que constituyen las mayores alturas del macizo Moa-Baracoa.
Cascada Fugaz: Impresionante salto de agua al río Jaguaní desde la vertiente de la Meseta del Toldo.
La Melba: Poblado y zona donde el río Jaguaní presenta grandes pozas y remansos en un entorno de bosques.
Alto de Iberia: Meseta muy conservada, donde se encuentran lagunas únicas de su tipo en Cuba y en el mundo.
Taco: Hermosa bahía ubicada en el municipio de Baracoa, donde puede observarse el manatí.
Farallones de Moa: Zona cárstica con un desarrollado sistema cavernario fluvial, la Gran Caverna de los Farallones de Moa, uno de los cinco monumentos Nacionales naturales de Cuba.
Entre las especies de vertebrados más importantes de esta zona se encuentra el almiquí, mamífero insectívoro considerado un fósil viviente del reino animal. De hábitos exclusivamente nocturnos y hoy confinado a las áreas más intrincadas del Norte de Holguín y Guantánamo, se asegura que en épocas remotas vivió en toda la isla.
Desde que en 1861 el científico alemán W. Peters describió la especie cubana (Solenodon cubanus Peters), hasta los momentos actuales, solo se han capturado 38 ejemplares en el país, el más reciente en el 2003, en La Melba, como parte del mencionado proyecto, titulado Estudio, monitoreo y conservación de la fauna del Parque Nacional Alejandro de Humboldt.
En las áreas muestreadas se obtuvieron hozaduras y excretas frescas, cuevas de entrada y salida del animal, más otras evidencias que prueban la existencia de numerosos individuos y que se están reproduciendo, como lo atestigua la juventud del último ejemplar colectado, aunque no se pudo precisar el tamaño de la población.
Se determinó que es el Gato Salvaje la especie que más amenaza el presente y el futuro del almiquí, aunque otras como la Rata Negra, el Perro Salvaje y el Puerco Salvaje, también ponen en peligro la existencia del antiquísimo mamífero, el cual ha perdurado con pocos cambios desde el período cretácico hasta nuestros días.
Los trabajos exigieron inventariar decenas de especies de anfibios, peces marinos y fluviales, reptiles, mamíferos y aves. Solo de estas últimas se registraron 90 especies, que representan el 92 % de las estimadas en el Parque.

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Acerca de almejeiras

Me gusta Cuba y por eso hago este blog.
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Una respuesta a Parque Nacional de Humboldt

  1. Muchas gracias,ahora podemos compartir un pedacito de campos resplandecientes que vale lo que pesa por su naturaleza unica del caribe,saludo y abrazo.

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