María la guerrillera

Estimado lector que rozas la suave y policromada pluma del Tocororo:

Hoy es 14 de abril y aunque no es habitual este tipo de comentarios en mi blog, debo decir que en mi país (España) se conmemora el Día de la República. He aprovechado la ocasión para comentar la vida de una persona que tuvo y aún tiene lazos muy importantes con la isla de Cuba y cuyo origen me es geográficamente muy próximo.

Todavía tiene familia en La Habana. Un querido amigo y compañero me ha dicho que visitó a su hija, que todavía vive allí e incluso me ha proporcionado alguna documentación al respecto que por discreción he preferido reservar.

María Araújo Martínez fue una brava mujer gallega nacida en Carril (Vilagarcía de 12472354_10209412340725053_7328297408120861895_nArousa), el 28 de octubre de 1904. Hija de Ángel Araújo, marinero, y Emilia Martínez, con solo dos años emigra con su familia a La Habana y allí se establecen en el barrio de Casablanca en el que vivían más marineros gallegos y sus familias.

En 1920 se casa con Sebastián Carcaño, un marinero de Mugardos y activo sindicalista. En 1932 decide volver a Galicia con sus dos hijos y al poco tiempo regresa también su marido. Con la llegada de la II República en el estado español se abre un tiempo de esperanza, mientras, en Cuba, se vivía bajo la tiranía de Gerardo Machado.

Asentados en Vigo, Sebastián se enroló en un pesquero mientras María comenzó a trabajar en una fábrica de conservas de bocarte propiedad de un empresario griego. Tenía gran experiencia en la lucha sindical y social ya que en Cuba había militado en el Partido Socialista Popular, así que fue elegida por sus compañeras delegada sindical, llegando a dirigir el sindicato que representaba a veinticinco mil trabajadoras de la conserva.

En esa época viajó a París para asistir al congreso antifascista y luchó por la igualdad del salario femenino enfrentándose a los armadores de Vigo. Con el golpe de estado fascista, Carcaño y ella pasan a la clandestinidad. Huídos por los montes de Redondela entran a formar parte de la guerrilla. Después vuelven a Vigo donde van encontrando diferentes escondites proporcionados por las amistades. Un dia, Sebastian es detenido y condenado a trabajos forzados, pero logra huir a Cuba vía Lisboa.

María sigue escondida, mientras continúa colaborando con el Grupo Guerrillero de Redondela, viendo algunas veces a sus hijos que cuidaban personas de confianza. Finalmente es detenida y acusada de colaboración con el Grupo Guerrillero. Gracias a las gestiones del cónsul cubano es liberada en 1944 y enseguida huye con sus hijos a Cuba donde continúa la defensa de los derechos de las mujeres.

María fue toda su vida combatiente contra Franco y Batista y dedicó su vida a luchar contra la injusticia.

“No soportaba las injusticias. Era una luchadora nata. Defendía siempre a los que sufrían, daba igual, hombres o mujeres. Vivió para hacer frente a la discriminación del ser humano”. Así describe la figura de ´María a Guerrilleira´ su propia hija, Dora Carcaño Araújo, nacida en Pontevedra y residente en La Habana desde niña. La complicada existencia activista de su madre, ligó definitivamente el destino de Dora a la isla caribeña, aunque algunos de sus familiares consiguieron diseñar su futuro en O Porriño.

María Araújo Martínez nació en Carril (Pontevedra) en 1904. Con sólo dos años, sus padres se la llevaron a Cuba, estableciéndose en la localidad de Casablanca. Estudió en un convento y allí se casó con Sebastián Carcaño, natural de Mugardos. Juntos se iniciaron en las luchas proletarias y se vincularon al entonces naciente movimiento comunista cubano, tal y como describe el historiador Jorge Domingo Cuadriello.

En 1927 y con dos hijos, se instalaron en Galicia, donde nació Dora Carcaño, la tercera descendiente directa de María Carcaño o ´María a Guerrilleira´.

La comunista de Carril empezó a trabajar en una fábrica de conservas de Vigo, en donde tomó las riendas del Sindicato de Conserveras como militante del Partido Comunista de España. Al estallar la Guerra Civil pasó a la clandestinidad y tomó parte en la lucha guerrillera en Galicia contra las fuerzas franquistas. “Estuvo escondida y era muy hábil en burlar la vigilancia. Iba de casa en casa, vestida de aldeana, para despistar. Un día mis hermanos la siguieron y esa fue la pista para encontrarla”, recuerda Carcaño Araújo.

Fue detenida y encarcelada junto a la pequeña Dora, que hoy, con 74 años, hace balance de su vida desde su casa de La Habana. “Yo era muy pequeña. No tengo imágenes de mi estancia en prisión con ella. Sí me acuerdo, ya fuera de la cárcel, que me cuidaba una viejecita ciega. Íbamos a visitar a mamá a la cárcel y, entre rejas, me decía: Tranquila hija, pronto vamos a estar juntas. Portaros bien, hay que ser buenos en esta vida. Lo recuerdo con tristeza pero sin angustia; sus palabras nos tranquilizaban”, explica Dora.

El cónsul de Cuba en Vigo, Luis Bas Molina, la ayudó a salir de prisión y, con documentación falsa, regresar a Cuba, en 1944. “Las amigas de mamá de las conserveras y trabajadoras del puerto fueron muy solidarias. Me acuerdo perfectamente. Cuando nos fuimos, nos despidieron desde el puerto de Vigo con pañuelos blancos. Lloraban. Yo tenía unos nueve años. Me regalaron mi primera muñeca, unos zapatos nuevos porque yo andaba con zuecas y un abrigo. Me quedó grabado para siempre. No era muy consciente, pero ellas sí sabían que no nos volverían a ver”, narra Dora Carcaño.

La energía y el activismo de María Araújo tuvo su continuidad en Cuba. Recorrió toda la isla en campañas de ayuda a los guerrilleros antifranquistas españoles y a los comunistas cubanos. Al crearse en 1948 la Unión de Mujeres Españolas fue elegida vicepresidenta de la organización. Tomó parte contra la dictadura de Batista y apoyó al Gobierno revolucionario, que se hizo con el poder en 1959. Colaboró en la Campaña de Alfabetización, en los Comités de Defensa de la Revolución y en la Federación de Mujeres Cubanas, institución en la que trabajó posteriormente su hija Dora.

“Mamá logró en Cuba lo que no pudo ver en España. Sabía que triunfaría la revolución. Era todo entusiasmo y valores. Tenía un concepto integral del ser humano. Si hoy estuviese viva estaría luchando contra el bloqueo a Cuba, estoy segura”, concluye Dora Carcaño Araújo.

Salud y República

trebol de 4 hojas

Anuncios

Acerca de almejeiras

Me gusta Cuba y por eso hago este blog.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a María la guerrillera

  1. gardenia dijo:

    me gusto mucho y lo lleve al grupo nuestro , fue una gran mujer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s