Mujeres de Cuba: Ajedrez femenino

Estimado lector que rozas la suave y policromada pluma del Tocororo:

Mientras redacto esta entrada, recibo la noticia del fallecimiento de Fidel Castro, principallazo artífice de la Revolución cubana y no puedo evitar que manifieste mi pena por este hecho y mi deseo de que el pueblo cubano progrese y mejore como se merece.

María Teresa Mora Iturralde fue una niña prodigio, alumna de José Raúl Capablanca, 3primera Campeona de ajedrez cubana, y de Iberoamérica. Además del ajedrez, tenía gran vocación por la música, dominando el violín y la mandolina y que  impartió clases de ajedrez a varias generaciones.

Sus últimos encuentros los desarrolló en 1962, con 62 años, en el Primer Match Internacional celebrado entre dos mujeres, mediante la radiotelefonía, frente a la colombiana Anita de Sánchez. Ninguna mujer ha logrado igualarla, pues fue durante veintidós años campeona nacional de ese deporte y ciencia.

Nació el 15 de octubre de 1902 y desde muy pequeña, al igual que Capablanca, jugaba al ajedrez contra su padre y era capaz de ganarle, por lo que fue considerada una niña prodigio. María Teresa se graduó de bachiller en Letras y Ciencias y logró combinar la pasión por la música, el magisterio y el ajedrez.1

José Raúl Capablanca sentía gran admiración por ella, a tal punto que la aceptó como discípula, fue la única persona a la que le concedió tan alto honor. Una de las pocas veces que observaron al Rey de reyes consultando libros de ajedrez fue precisamente para la docena de lecciones que le impartió a María Teresa. Estas clases eran muy completas, incluían sesiones de apertura y finales. También fue alumna de Rafael de Pazos, quien se mantuvo varios años como presidente del Club de Ajedrez de La Habana.

A la edad de 11 años, participó en su primer torneo, celebrado en el Club de Ajedrez de La Habana, donde obtuvo el primer lugar, siendo su primera hazaña dentro del deporte.

Poco a poco su nombre fue conociéndose con más fuerza entre los círculos ajedrecísticos del país, pero nadie pudo prever que con 20 años, en 1922, conquistara el título nacional de Cuba. El impresionante hecho se concretó cuando ganó el torneo Copa Dewars, evento que se consideraba por aquellos tiempos el campeonato nacional y con excepción de ella, el resto de los participantes eran hombres.

La crónica, firmada por el campeón de Washington, Edward Everet, daba cuenta de la victoria de la cubanita sobre él mismo, con marcador de 3 puntos contra 1 y tres tablas, en un match desarrollado en La Habana. Contra Capablanca, la genial cubana jugó tres partidas, todas en simultáneas y su resultado no pudo ser mejor: dos éxitos y unas tablas. Pocas personas en el mundo pudieron vanagloriarse alguna vez de haber derrotado al gran maestro, ni siquiera en simultáneas y ella lo logró dos veces.

Consiguió reinar entre los hombres, y en 1938 obtuvo el título nacional femenino, el cual mantuvo hasta 1960. Durante 22 años mantuvo la corona, retirándose invicta. Ninguna mujer cubana fue capaz de derrotarla.

Fueron muchos los triunfos de esta portentosa ajedrecista y entre los más significativos están:

  • 1913. Primer Torneo en el Club de Ajedrez de La Habana. Obtuvo primer lugar.
  • 1922. Torneo Copa Dewars, en el Club de Ajedrez de La Habana. Campeona nacional.
  • 1938. Obtiene el título nacional de Campeona femenina.
  • 1939. Campeonato Mundial, en Argentina, obtiene el 7mo lugar, con un acumulado de 11 puntos.
  • 1950. Campeonato Mundial, en Moscú, gana cuatro partidas, cuatro tablas y pierde siete.
  • 1962. Primer Match Internacional, mediante la radiotelefonía, frente a la colombiana Anita de Sánchez.

La actuación de Moscú 1950 no fue la mejor; sin embargo se marchó del evento con la satisfacción de haber derrotado a la campeona mundial, Elizabetha Bikova. En ese mismo año recibió de manos del presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, Folke Rogard, el título de Maestra Internacional por la actuación de toda una vida y se convirtió, de esta forma, en la primera mujer latinoamericana con tal distinción.

Además del ajedrez, tenía una gran vocación por la música. Dedicaba parte de su tiempo al violín y a la mandolina y esos eran sus pasatiempos favoritos. En 1921 ofreció un concierto de violín, aunque se consagró más al ajedrez.2

La primera vez que el nombre de María Teresa Mora Iturralde apareció en la prensa extranjera fue en 1917. Según Jesús González Bayolo, periodista cubano especializado en temas ajedrecísticos, en el American Chess Bulletin aparece un trabajo bajo el título “En La Habana hay otro prodigio” y en donde se afirmaba que “no contenta con haber dado a José Raúl Capablanca al mundo, La Habana llama su atención a otro prodigio del ajedrez en la persona de la niña María Teresa Mora”.

El respeto y la admiración que Capablanca sentía hacia María Teresa era tan grande que solicitó a los organizadores del torneo de Londres, en 1922, que la incluyeran en la nómina oficial para darle mayor fuerza al certamen, siendo aceptado, pero ella no pudo asistir por dificultades económicas.

Murió el 3 de octubre de 1980 en La Habana, dejando un gran legado de sacrificio y amor al ajedrez, los campeonatos nacionales tienen más de 30 años de existencia y ninguna mujer ha logrado igualarla.

En 1915 ganó el Campeonato Intercolegial de La Habana. En 1917 su nombre apareció por primera vez en una publicación extranjera, cuando el American Chess Bulletin publicó el artículo “Havana has another prodigy”, refiriendo que “no contenta con haber dado a José Raúl Capablanca al mundo, La Habana llama su atención con otro prodigio del ajedrez” en la persona de María Teresa. El artículo estaba firmado por el maestro de Washington Edgard Everet, a quien la niña acababa de ganar un match en La Habana, con resultado de tres partidas ganadas, una perdida y tres tablas. También en 1917 ocupó el cuarto puesto en el Torneo del Centro Gallego de La Habana y el segundo lugar en el celebrado en el Centro de Dependientes.

En 1919 triunfó en la Copa Bohemia, celebrada en el Club de Ajedrez de La Habana con los auspicios de la prestigiosa revista cubana. En esa competencia participó la mayoría de los más capaces jugadores masculinos cubanos.

María Teresa Mora también tuvo el don de la música. De pequeña recibió clases de violín y mandolina, y en 1921 ofreció un concierto con el primero de esos instrumentos, que tuvo gran aceptación.4

El año 1922 resultó decisivo para la joven y experta ajedrecista, pues celebró torneos contra dos jugadores de primera categoría: el doctor Guillermo López Rovirosa, contra quien alcanzó puntuación de tres ganados, uno perdido y dos tablas y José van der Gutch -con resultado de tres ganados, dos perdidos y dos tablas. También en ese año ganó el Torneo Copa Dewar, del Club de Ajedrez de La Habana, considerado el campeonato de Cuba, en el cual, con excepción de ella, todos los participantes eran hombres.

María Teresa Mora tuvo el raro privilegio de ser la única persona a quien el campeón mundial José Raúl Capablanca dio clases de ajedrez en Cuba, cuando fue invitada a participar en el Torneo de la Victoria, celebrado en Londres en 1919, al cual finalmente no pudo asistir. También tuvo honrosos resultados contra Capablanca en simultáneas de dos ganadas y una tabla.

En 1938 ganó por primera vez el Campeonato Nacional Femenino, título que conservó hasta su retiro invicto a finales de 1960.

En 1939 participó en el Campeonato Mundial Femenino celebrado en Buenos Aires, y acompañó al equipo cubano que participó con Capablanca como primer tablero- en el Torneo de las Naciones, más tarde convertido en Olimpíadas Mundiales de Ajedrez.

Un hito destacado en la carrera de María Teresa Mora fue la invitación personal del presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), para que compitiera en el Campeonato Mundial Femenino, a celebrarse en Moscú en enero de 1950. Allí María Teresa obtuvo el título de Maestra Internacional Femenina, siendo la primera cubana que recibió ese honor de parte del organismo internacional.

En 1960 defendió con éxito el primer tablero del Ministerio de Educación, donde trabajaba, en el gran torneo por equipos Inter Organismos Estatales.

Desarrolló sus últimos encuentros en 1964, a los sesenta y dos años de edad, en el Primer Match Internacional radiotelefónico celebrado entre mujeres, frente a la colombiana Anita de Sánchez.

María Teresa tuvo otro profesor que influyó mucho en su vida: el doctor Rafael de Pazos, quien se mantuvo varios años como presidente del Club de ajedrez de La Habana y también fue una de las personas encargadas de organizar el match entre Capablanca y Lasker por el título.

María Teresa que murió el 3 de octubre de 1980, vivió una anécdota que hoy nos ilustra perfectamente una de las cualidades mejor formada en esta gran cubana. La historia la contó el gran Maestro Silvino García al colega J. G. Bayolo, quien luego la reprodujo. Por la tremenda enseñanza, aquí hacemos eco:

“Recuerdo el Primer Campeonato Nacional Interorganismos Estatales. Un torneo por equipos que se jugó en 1960, cuando yo daba mis primeros pasos. María Teresa defendía el primer tablero del Ministerio de Educación, donde trabaja, y tenía frente a sí a uno de los más fuertes ajedrecistas del momento en el país.Desarrolló una partida brillante, hasta consumar su victoria.Su oponente se enrojeció, un poco por la tensión, un poco por haber caído ante una dama. Según la costumbre, la felicitó y entonces María Teresa, con esa sencillez suya, le dijo en tono bajo: “¡Ay, qué pena, cómo le he ganado!”.

Fuentes

  • Artículo En la Habana hubo otro genio del ajedrez. Disponible en “www.habanaradio.cu”.
  • Artículo ¡Ay, qué pena, como le he ganado!. Disponible en “www.lajiribilla.cu”.
  • Ecured. Conocimiento con todos y para todos.
  • En Caribe. Enciclopedia de Historia y Cultura del Caribe
  • Primelles y Xenes, León: Crónica Cubana 1915-1918, Editorial Lex, La Habana, 1955.
  • Palacios, Carlos A.: “María Teresa Mora 1907-1980”, Boletín Ajedrez Radio Rebelde (Extensión del Curso Dirigido de Ajedrez Medio y Superior), 1: 38-40, 1982.
  • Palacios, Carlos A.: “María Teresa Mora, única maestra internacional en Centro América”, Ajedrez, revista mensual ilustrada, año I, 4: 124-129, enero 1964.
  • Habana Radio. La Voz del Patrimonio cubano. fidel

 

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2 respuestas a Mujeres de Cuba: Ajedrez femenino

  1. Gardenia Marin dijo:

    muy bueno recordarla hay mujeres brillantes en mi pais

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